La esterilización del gato se ha convertido en un elemento más en la atención básica de su salud. Los gatos suelen alcanzar la madurez sexual a los 5-8 meses y es entonces cuando pueden reproducirse y tener nuevas camadas. También pueden aparecer conductas que dependen de las hormonas sexuales como el marcado con orina o algún tipo de agresividad. Nuestro centro colabora en campañas de esterilización de asociaciones y protectoras y estamos al día de la gran problemática de superpoblación felina en las calles de nuestros pueblos y ciudades. Esterilizar vuestra mascota no sólo es un beneficio para vosotros (reduce o elimina el riesgo de padecer algunas enfermedades) sino por la sociedad ya que así evite incrementar más la población y reducir el riesgo de transmisiones de enfermedades graves pero comunes como la leucemia vírica felina y la inmunodeficiencia vírica felina.

Hemos hecho una lista de las preguntas más frecuentes recopiladas a lo largo de los años. Esperamos que os sea útil.

 

¿En qué consiste la cirugía?

En el caso de los machos se realiza una orquidectomía, es decir, se extirpan los testículos. En las hembras, se extraen los ovarios y la matriz (ovariohisterectomia). En ninguno de los dos les aplican puntos externos por lo que la recuperación es más rápida y no precisan del uso de buster-campana.

 

¿Cuánto tiempo estará la mascota en el hospital?

Generalmente, si todo es correcto, el animal se da de alta el mismo día (aproximadamente entre 8-12 horas después de la cirugía).

 

¿Qué debo hacer en casa y qué no es normal?

En el momento del alta asegúrese si debe tomar medicación. Nosotros solemos aplicar una inyección de antibiótico que dura 10 días y, en el caso de las gatas, damos la analgesia necesaria en casa.

Una vez en casa debería inspeccionar la cicatriz quirúrgica una vez al día. Si se observa supuración, apertura de la cicatriz o inflamación de esta hay que contactar con nosotros. Igualmente, si el animal se niega a comer o beber, vomita o ver otros síntomas de enfermedad debe comunicarlo al veterinario.

 

¿Cuándo puedo operarla/lo?

Tradicionalmente se suelen operar en torno a los 4-6 meses de edad y siempre recomendamos hacerlo antes del año.

 

Está en celo, ¿puedo operarla?

El celo provoca un incremento del tamaño de los tejidos y los vasos sanguíneos por lo que incrementa ligeramente la dificultad de la cirugía. En resumen, se puede hacer pero es recomendable que el animal no esté en celo si lo que queremos es reducir el riesgo quirúrgico.

 

Está embarazada, ¿puedo operarla?

Operar una gata gestante implica un riesgo añadido, por los cambios físicos y fisiológicos en la hembra al igual que por el incremento en los tejidos y vasos sanguíneos uterinos. Por ello pedimos al propietario que sea consciente de estos riesgos antes de proceder con la cirugía.

 

¿Afectará a su personalidad?

Una vez operados, se eliminan o se reducen mucho todas aquellas conductas que dependen de las hormonas sexuales: marcar la casa con orina, «ir de gatas», algunos tipos de agresividad, etc. Por tanto, sí, cambiarán partes de su comportamiento pero en términos generales, será su gato de siempre.

 

¿Después de tener cachorros, cuando la puedo esterilizar?

Debido a que el incremento del tejido mamario puede dificultar la cirugía, idealmente solemos recomendar esperar un mes. Vigilad pero que durante la espera se puede volver a quedar gestante.

 

¿Se engordará después?

Las hormonas sexuales están relacionadas con el metabolismo por lo que éste baja después de la castración. A esto se añade que algunos animales ven incrementada la sensación de hambre. Es por eso que solemos aconsejar un cambio de dieta. No dudéis en preguntarlo.

 

¿Pueden volver a ir altas una vez operadas?

Sin ovarios, no deberían poder ciclar. Anecdóticamente, un remanente ovárico microscópico queda en la barriga y, con el tiempo, se puede activar. Si observa cualquier conducta extraña, consulte con el veterinario.

 

¿Es verdad que debería vivir quedarse embarazada al menos una vez en la vida?

No hay ninguna razón ni beneficio que justifique que el animal tenga que quedar gestando un golpe. Asimismo los machos, «ir de gatas» no supone ningún beneficio. Es más, probablemente conseguirá alguna arañazo o mordedura de otro macho.