La esterilización de nuestras mascotas es una cirugía que se realiza frecuentemente pero, aún así, se deben seguir bien una serie de pasos para disminuir el riesgo y las complicaciones que cualquier cirugía conlleva.

PREQUIRÚRGICO

Dentro de esta fase están todos los procedimientos que realizamos antes de comenzar la cirugía para que ésta sea el máximo segura posible y son similares en el macho y la hembra.

Primero se recomienda que el animal lleve unas 9-12 horas de ayuno antes de ser anestesiado. Sin este ayuno hay mucha probabilidad de que los fármacos anestésicos lo hagan vomitar una vez está anestesiado, lo que podría desarrollar en neumonía por aspiración, es decir, que el contenido del vómito pase a vías respiratorias provocando una neumonía muy severa. Esto es debido a la falta de control de la laringe durante la anestesia.

También son muy importantes las pruebas prequirúrgicas para realizar una anestesia con toda seguridad. La analítica sanguínea nos indica si nuestra mascota tiene alguna afección en algún órgano que aún no esté mostrando sintomatología clínica como, por ejemplo, enfermedades renales, hepáticas, infecciones … Un electrocardiograma nos muestra la función del corazón o si hay alguna alteración que nos contraindique la anestesia. Además también podríamos hacer radiografías de tórax y ecografía de abdomen para descartar masas, abscesos o alteraciones de órganos que la analítica no nos muestre. Todas estas pruebas nos ayudan a diferenciar los animales aptos los que no lo son para ser sometidos a una anestesia y cirugía o si durante estos procedimientos debemos tomar alguna precaución especial, utilizar algún tipo de fármaco concreto …

Pocos minutos antes de comenzar la cirugía los animales se anestesian con fármacos (analgésicos y sedantes) intravenosos y inhalatorios. Una vez el animal está dormido se procede a rasurar la zona de la cirugía y ha hacer una limpieza aséptica.

CIRUGÍA

Macho (castración) :
En ellos la cirugía es bastante sencilla. En el caso de los gatos la incisión se hace en el escroto y se puede hacer una central o 2, una encima de cada testículo. Se incide la piel y la túnica vaginal que rodea el testículo haciendo que éste salga de su localización habitual. Seguidamente se ata el cordón espermático que no sangre y se corta. Una vez realizado con los 2 testículos, ya podemos volver a suturar las capas incididas.

La castración de perro es muy similar a la del gato con la única diferencia de que la incisión la hacemos en la zona preescrotal, o sea, entre el prepucio y la posición normal de los testículos, para evitar una inflamación excesiva del escroto una vez realizada la cirugía.

Hembra (ovariohisterectomía)
En la hembra la cirugía es un poco más complicada ya que se debe incidir el abdomen para buscar las inserciones de los ovarios, atarlos y desinsertar los mismos. Después se pasa a atar y cortar el útero a nivel del cuello de la matriz. Una vez hecho esto se comprueba que nada sangre y se cierra el abdomen con tres capas: muscular, subcutáneo y piel.

POSTOPERATORIO

Una vez castrados, tanto en las hembras como en los machos , se les debe tratar con analgésicos y antibióticos para evitar dolor e infecciones, se les debe limpiar la herida con suero fisiológico o soluciones desinfectantes y deben llevar una campana para que no se toquen los puntos. En el caso de las hembras y los perros machos, unos 10 días después de la cirugía se les debe quitar los puntos.