Muchos animales presentan miedo, ansiedad, pánico o incluso fobia a los petardos y/o truenos.

De estos cuatro uno es natural‡ MIEDO: estrategia de supervivencia frente a un estímulo negativo. El problema es cuando nuestra mascota no es capaz de gestionarlo y consigue alterar el comportamiento, provocándole ansiedad y pérdida de control.

Los síntomas que acostumbran a presentar son:

– Nerviosismo, jadeo, temblores, salivación y deambulación

– Vocalización, ladra o rasca para tener acceso

– Inmovilidad, esconderse y postura encogida.

Como criterios de gravedad (PÁNICO) incluimos: defecación, micción, vómitos y destrozos.

A continuación recomendamos unas pautas para tratar de solucionarlo:

1. CREACIÓN DE UNA ZONA DE SEGURIDAD

Esconderse forma parte de una estrategia biológica NORMAL frente al miedo y nosotros le facilitaremos un lugar donde se sienta tranquilo para poder afrontarlo.

¿Dónde y cómo situar la zona de seguridad?

Para empezar hablaremos del lugar:

Se debe situar en una zona tranquila de la casa, a poder ser sin ventanas que den al exterior o si las hay que den a patios interiores, un ejemplo podría ser un sótano, pero se puede adaptar a otros lugares.

Es recomendable que se trate de un lugar oscuro (luces apagadas), ya que favorece la disminución de la ansiedad.

Incluso sería ideal insonorizarlo con mantas en las ventanas, a veces puede ser interesante poner música clásica para distraerlo de los sonidos de afuera.

¿Qué puede ser la zona de seguridad?

Os recomendamos que sea un espacio reducido y oscuro un ejemplo sería un transportín, recordando quitar la puerta para mantener la entrada libre. Para asemejarlo a una cueva podemos poner mantas por encima para insonorizar y dar más sensación de resguardo.

Algunos perros eligen espontáneamente su propia zona de seguridad, por ejemplo: se colocan en situaciones de miedo dentro de la bañera, debajo de la cama… si el animal está cómodo allí, no debemos forzarlo a ir a otra zona. Le facilitaremos sus juguetes y sus mantas en el lugar que haya escogido.

¿Cómo habituar al perro a la zona de seguridad?

Es importante habituar a nuestra mascota a la zona de seguridad ANTES del episodio estresante. (Varias semanas).

Escogeremos un día tranquilo para iniciar el aprendizaje, para ello recomendamos el uso de golosinas, juguetes, cojines y mantas a los que esté habituado. Las colocaremos dentro de la zona de seguridad y le animaremos a entrar. Para reforzar la conducta le premiaremos con palabras, caricias y golosinas. Éste método se debe repetir de forma rutinaria hasta que consigamos que el perro entre y lo asocie a un lugar seguro y donde se encuentre cómodo. NUNCA DEBEMOS FORZARLO A ENTRAR NI A SALIR (aunque se esté horas sin salir o aunque después de un comportamiento inadecuado se esconda allí, ES SU ZONA DE SEGURIDAD, SU REFUGIO).

2. COMO GESTIONAR UN DÍA DE PETARDOS O TORMENTA

Primero de todo la actitud que más beneficiará a nuestra mascota es IGNORARLO y

MANTENER LA CALMA.

NUCA DEBEMOS CASTIGAR NI REÑIR al animal dado que su comportamiento es un mecanismo de defensa y nuestra reprimenda solo empeorará el cuadro.

TAMPOCO ACARICIARLO NI PREMIARLO cuando nos busque, pues esta actitud refuerza su conducta estresante y se perpetuará.

En estas situaciones hay que dirigirlo a la zona de seguridad en caso de que el animal aun no lo haya hecho, podemos ayudarnos de golosinas y palabras agradables.

Una vez allí debemos mantenernos a su lado unos minutos hasta que se encuentre más tranquilo. Recordad que NUNCA DEBEMOS FORZARLO A ENTRAR. Si no lo conseguimos, abandonamos esta idea en este momento y lo trabajaremos más adelante.

En caso de que el enriquecimiento ambiental no sea suficiente es probable que nuestra mascota necesite medidas farmacológicas, en este caso SIEMPRE HAY QUE

CONSULTAR AL VETERINARIO para que nos aconseje la mejor elección para nuestro animal.