La esterilización consiste en la eliminación de la capacidad de reproducción, tanto en una hembra como en un macho. Es un procedimiento muy habitual en animales domésticos, ya que presenta muchas ventajas y muy pocos inconvenientes a corto y a largo plazo.

¿Cuáles son sus ventajas?:

  1. Prevención de enfermedades. Castrar a un animal, sea macho o hembra, previene muchas enfermedades, como tumores mamarios, infección de matriz o problemas que dependen de hormonas en caso de hembras. En caso de machos, se previenen problemas de próstata, tumores testiculares y problemas dependientes de hormonas. Analizaremos con más detalle este punto en el siguiente artículo.
  2. Comportamiento. Se reducen los comportamientos no deseados, como la agresividad con otros machos o el marcaje con orina. Hay que tener en cuenta que castrando a un animal se modifica el comportamiento que dependía de hormonas en ese animal, pero en el comportamiento también influyen la educación y la genética del animal, por lo tanto si un animal es agresivo por uno de estos dos factores, no se solucionará castrando.
  3. Reproducción. Si castramos a nuestro animal, no podrá tener descendencia. Esto es importante, sobretodo en caso de montas no deseadas, ya que hay un serio problema de sobrepoblación en las protectoras y abandonos. Además hay que tener en cuenta el gasto económico si una hembra se queda preñada (ecografías, radiografías, analíticas, posible cesárea…) y qué haremos con los cachorros una vez los destetemos. No es verdad que tener almenos un parto aporte beneficios a una hembra, ya que no hay ningún estudio que lo demuestre. Si queremos que nuestro perro tenga descendencia, tenemos que tener todo esto claro.