Se presenta en la clínica veterinaria, Xista, una gata de 12 años de edad, por que últimamente bebe más agua, está menos activa, ha hecho algún vómito aislado y al propietario le parece que ha perdido peso. Él lo había asociado a la edad, pero se le comunica que con 12 años un felino es un animal senior y no un geriatrico, que se considera a partir de los 14 años.

En la exploración física realizada destacan una leve deshidratación (el pliegue de la piel es más lento de lo normal), una debilidad generalizada y objetivamente ha perdido peso (hace 6 meses pesaba 3,8 kg y ahora hace 3,2).

Decidimos hacer un estudio analítico sanguíneo, donde encontramos un aumento de los parámetros renales, como son la creatinina y la urea, así como una leve anemia.
En el estudio de la orina se descartan infecciones y se valora la densidad de ésta. La presión arterial está dentro de los parámetros normales, pero en estos casos es muy frecuente encontrar hipertensiones que deberían tratarse, ya que pueden ser la causa del problema renal o bien empeorar su función. En la ecografía abdominal se pueden apreciar cambios como por ejemplo la estructura y tamaño del riñones, es decir, se puede saber que al tener un tamaño pequeño, probablemente somos frente una patología crónica. Con todas las pruebas realizadas, podemos decir que, Xista presenta una insuficiencia renal crónica.

La insuficiencia renal crónica es una enfermedad que se presenta de forma relativamente habitual en animales adultos, seniors y geriátricos y necesita unos controles de por vida una vez diagnosticada.
En estos casos es de gran importancia la prevención, haciendo controles en animales sin sintomatología a partir de cierta edad como podrían ser los 8 años, ya que si hacemos un diagnóstico muy inicial, podemos prevenir mediante dieta sobre todo y en ciertos casos fármacos, la evolución de una enfermedad grave.

Aun así Xista tuvo que estar hospitalizada 36 horas en nuestro hospital con fluidoterapia intravenosa para poder recuperar la hidratación y mejorar los parámetros renales.
Fue dada de alta con tratamiento de por vida con fármacos y con una dieta renal. Tendremos que ir haciendo controles de su estado, pero tendrá una buena calidad de vida e intentaremos retrasar al máximo la reaparición de nuevos síntomas.