La ansiedad por separación es un síndrome comportamental que afecta a perros y se manifiesta con signos de distrés cuando al animal se le deja solo o separado de una persona con la cual tiene una fuerte relación de apego. El número de perros afectados con este desorden es de un 17%.

Los perros que sufren este problema suelen destruir la casa, defecar o miccionar en lugares inadecuados, salivear o incluso automutilarse y muchos de ellos vocalizan y el propietario se da cuenta del problema por las quejas de los vecinos.

Muchos de estos animales presentan signos de hiperapego con el propietario (sentarse en el sofá en contacto estrecho con nosotros, seguirnos por la casa o manifestar nerviosismo cuando nos separamos de ellos, incluso cambiando de habitación).

Muchos de estos perros conocen las señales que indican la salida de la persona de la casa como coger las llaves, ponerse ropa de trabajo o conectar la alarma y muchos de ellos pueden intentar evitar de manera activa la partida del propietario, mordisqueando la ropa o la mano cuando intentamos acceder al paño de la puerta.

INSTRUCCIONES PARA MODIFICAR EL COMPORTAMIENTO.

Cuando estamos en casa:

. Jugar y hacer ejercicio con el perro diariamente.

. No reforzar que que el animal nos siga y quiera llamar nuestra atención.

. Si tiene hiperapego ( nos sigue por la casa, está siempre en contacto físico con nosotros, etc ), darle una orden para que se calme y sea obdiente cuando esté lejos de nosostros en un tono de voz suave.

. Practicar el sitio donde debe sentarse el animal , premiándolo cuando esté sentado en un nivel más bajo que el nuestro ( ej: cojín en el suelo ) e ir moviendo el sitio dónde se sienta cada vez más lejos de nosotros.

. Desensibilizar al animal de nuestra partida ( cogiendo las llaves varias veces al dia pero sin irnos,cogiendo el maletín para ir al trabajo, etc ) e ignorar la respuesta del perro.

. Si el perro se pone agresivo cuando nos vamos, practicar dándole órdenes para que se siente cerca de la zona de partida y darle recompensas en forma de comida e irlo premiando varias veces mientras hacemos pasos para alejarnos de él y vamos abriendo la puerta para irnos.

Cuando preparamos la marcha:

. Intentar apagar la televisión , radio, etc 30 minutos antes de marcharnos para que el animal no considere el apagar estos aparatos como un estímulo para retroalimentar la ansiedad cuando nos vamos.

. No interactuar con el perro en los 30 minutos antes de marcharnos.

. Dejar el animal en un lugar cálido, confortable y seguro previo a irnos o dejarlo en una guarderia de dia..

. Enriquecer el ambiente con juquetes masticables o juguetes en los que se pueda poner comida dentro (ej : Kong ) en el momento de marcharnos.

. Marcharse de casa discretamente, sin hacer demasiado ruido con las llaves, etc.

. Si el perro está agresivo al irnos, darle órdenes para sentarse o estarse quieto cerca dellugar por donde nos vamos.

Cuando volvemos:

. No castigar, ni regañar nunca al perro.

. No ser demasiado escandalosos al llegar.

. No acariciar al perro, ni saludarlo para darle la bienvenida hasta que se haya calmado y tenga las cuatro patas en contacto con el suelo.

Hemos de tener en cuenta que la ansiedad por separación es un problema tratable y que si actuamos eficazmente se puede solucionar y evitar el abandono o incluso la eutanasia de muchos animales.